Este hecho puede deberse a varios factores que vamos a analizar en este post. Todos los ciclistas sabemos que el roce de nuestras pastillas de freno puede resultar tremendamente molesto y fastidiarnos la ruta de ese día. Además de frenarnos en nuestro avance, moralmente es cansado de aguantar.

En TriaSport, queremos analizar las causas principales para evitar esta situación:

Temperatura: esta es una causa poco habitual pero puede que los frenos pierdan consistencia al alcanzar altas temperaturas por lo que conviene revisar la misma cuando hacemos largas tiradas.

Disco: si tenemos una caída por el lado inequívoco es probable que el disco quede dañado e incluso se doble. Esto puede provocar ciertas rozaduras que nos llevan a esta incómoda situación.

Pistones: si éstos están demasiado secos o sucios, puede que no retrocedan adecuadamente quedando demasiado cerca de los discos y provocando esa frenada involuntaria. En este caso, conviene aplicar unas gotas de líquido de freno del mismo DOT que se utiliza alrededor. Conviene también revisar el apriete del disco al buje.

Pinzas: la fijación de las mismas puede ser un problema también. Es recomendable revisar los tornillos que fijan las pinzas al cuadro pues éstos deben estar muy bien sujetos para evitar que la pinza se deslice. Para ello, hay que rascar la pintura del cuadro o la horquilla y así la pinza no resbalará. También es aconsejable colocar unas arandelas en las cabezas de los tornillos.

Ruedas mal colocadas: no por ser el último motivo que os indicamos es el menos importante. Si tenemos un sistema de cierre rápido convencional, suele ocurrir que hayamos colocado mal las ruedas y los discos queden desalineados. En tal caso, conviene asegurar que el eje de los bujes apoya completamente y por igual en ambas punteras del cuadro, al igual que la horquilla en la parte delante, antes de apretar el cierre. Un apunte: si llevamos ejes pasantes, las probabilidad de que esto suceda disminuyen considerablemente.

Y para terminar, como consejo os queremos contar que es conveniente hacer una revisión cada X tiempo en función del uso que demos a nuestra bicicleta. Es fácil que se nos pasen detalles como los que acabamos de contar por lo que, si no queréis tener sorpresas de este tipo…¡acudir al taller de vez en cuando!

Equipo de TriaSport