Hace unos días nos dimos cuenta de la importancia de llevar a cabo las precauciones correctas cuando aparcamos la bici en cualquier lugar, ya sea para un largo rato o para un momento.

Aunque seguro alguno ya lo habéis escuchado antes, os dejamos unos consejos a tener en cuenta:

Sol: nos puede parecer una tontería pero no deberíamos dejar la bici al sol. Cuando llegues de ruta con tus amigos y pares a almorzar en cualquier terraza, busca un sitio resguardado donde la radiación no sea directa. El calor consume la pintura de la bicicleta llevándose por delante el tono, el brillo, etc. además de afectar a ciertas propiedades sobre los plásticos y gomas que lleva: flexibilidad, dureza, etc.

Ubicación de la tija: se trata de un pequeño detalle que nos favorece en gran medida. Al dejar nuestra bici conviene dejar la tija telescópica comprimida pues favorece, entre otras cosas, a reducir la presión y liberar tensiones.

 

Los cambios: tenemos la fría costumbre de dejar los cambios en el disco mayor. Nunca los dejes en una corona grande pues están sometidos a altas tensiones durante un tiempo en el que no es necesario. La vida útil de este tipo de muelles es francamente larga pero todo la tensión que vaya soportando a lo largo del tiempo afecta sobre la efectividad del resorte por lo que, liberemos tensiones con un pequeño gesto. ¿Lo ideal? Aparcar nuestra bici dejando la cadena siempre en piñón y plato pequeños.

Esto son unos breves consejos que os dejamos hoy. No obstante, no dudéis en dejar vuestros comentarios y consejos. La experiencia es un grado 😉

Equipo de TriaSport