Cualquier cuadro es rompible. Unos pueden ser de mejor calidad gracias a los materiales con los que está hecho, pero incluso éstos pueden llegar a romperse. Ningún cuadro de bici es indestructible, hay que asumirlo, no importa si son de fibra de carbono o de aluminio; si tienen un precio mayor o menor. Todos están sometidos a una serie de fuerzas constantes y/o puntuales que van desgastando sus mejores formas hasta el momento de romperse. Esto puede deberse a la calidad del material, tal como hemos comentado antes, al uso y al tiempo que lo hayamos estado usando, entre otros factores.

Existen diferentes aspectos que afectan al ciclo de vida de un cuadro como son la  temperatura, elasticidad, humedad, fatiga, etc. Explicamos algunos de ellos:

  • Límite elástico: se trata de la tensión máxima que soporta un material sin sufrir deformaciones permanentes. Todos sabemos que existen cuadros de aluminio y cuadros de carbono, pues bien, los primeros pueden quedar deformados tras un impacto, sin llegar a romperse e incluso pueden ser utilizados posteriormente. Los cuadros de carbono, en cambio, muestran una mayor fragilidad dada sus características, por lo que tienen más posibilidades de romperse si reciben un golpe en dirección perpendicular a las fibras.
  • Fatiga: se trata de la rotura de un material bajo cargas cíclicas y suele ser producida por el uso constante, de ahí su nombre. Es decir, se llega a la rotura del cuadro por el debilitamiento del material tras ser sometido a fuerzas y torsiones constantes como son el pedaleo, vibraciones del terreno, desniveles, frenadas, etc. Los cuadros de aluminio y/o metálicos son más propensos de sufrir esta fatiga mientras que los de fibra de carbono son más tolerantes.

Centrándonos más en el por qué se rompen los cuadros de nuestra bici, os explicamos las causas más frecuentes:

  • Mal uso: no todas las bicis valen para lo mismo, es decir, cada una está fabricada para una actividad específica, tanto por sus materiales como por sus especificaciones técnicas. No todos los fabricantes indican en sus bicicletas el uso adecuado para cada una de ellas pero es de gran valor (suele recogerse en el manual de usuario). El uso de una bicicleta fuera de su grupo de uso previsto aumenta las opciones de sufrir una rotura de cuadro y exime a la marca fabricante de la aplicación de la garantía del producto. Por lo que os aconsejamos tener cuidado en este sentido y, ante la duda, consultar con cualquiera de nosotros, estamos listos para orientarte y elegir la mejor bicicleta en función de la actividad que vayas a realizar.
  • Sobrepeso: toda bicicleta debe llevar en sus especificaciones el máximo peso que puede soportar, tanto para cuadros como para componentes, ruedas, etc. Es recomendable tener en cuenta este aspecto a la hora de elegir nuestra bicicleta. Este apartado tiene a obviarse en las bicicletas de paseo en las que sí contemplamos el peso de la persona que pedaleará en ella, pero no el peso que después se transportará, como mochilas, bolsas o alforjas laterales.

Y para terminar, queremos comentar unos detalles sobre la Garantía de fabricación, aquella a la que siempre solemos agarrarnos cuando tenemos algún problema con nuestra bici, como una rotura de cuadro. Este documento legal difiere según cada marca. A groso modo podemos decir que siempre están cubiertos los defectos de fábrica y, ojo, únicamente para el primer propietario (con factura proporcionada), durante un periodo de entre 2 años hasta de por vida, en el caso de algunas marcas.

Destacar que, existen muchas marcas hoy en día que informan de sus propias condiciones de garantía al igual que de la usabilidad adecuada sobre sus productos, por lo que os recomendamos tenerlo en cuenta a la hora de elegir nuestra bicicleta.

Equipo TriaSport