La historia de la fibra de carbono se remonta a hace ya bastantes años. Sin embargo, es cierto que la fibra de carbono en el mundo del ciclismo es uno de los últimos avances en el mismo. En concreto, en el sector de la fabricación de bicicletas. ¿Pero quieres saber de qué trata? 🙂 ¡Te lo contamos!

La fibra de carbono es un material formado por fibras de 50-10 micras de átomos de carbono. Estos átomos se van uniendo entre sí formando una serie de fibras. El resultado es un material de calidad, con bastante resistencia y con un módulo de tracción de 33 millones de libras por pulgada cuadrada. Esto es lo que supone su rigidez.

La fibra de carbono suele utilizarse en la fabricación de distintas partes y componentes de la bici, aunque principalmente es para el cuadro de la bici. Además, se utiliza en bicicletas tanto de montaña como de carretera. Entre las ventajas de la fibra de carbono, encontramos su resistencia y su peso.